Saltar al contenido

Sobre mí

Finanzas + estrategia + experiencia + desarrollo personal

Soy administradora de empresas, con postgrado en finanzas y máster en gestión de proyectos de desarrollo por la Universidad de Manchester. Durante 16 años trabajé en planificación estratégica, gestión financiera e implementación de proyectos en organizaciones públicas e internacionales.  También soy colombiana y argentina, esposa y madre.

Quién soy

Desde siempre me gustó hablar de dinero, fue algo cercano y amable, mi papá es comerciante y me gustaba ver cómo organizaba el dinero y lo distribuía para pagar, ahorrar o invertir en su negocio. Uno de los primeros recuerdos que tengo sobre el dinero fue un gato de plástico que había comprado con mis ahorros, debía tener 6 años y aún recuerdo mi decepción, era más emocionante juntar monedas que el gato. Así que decidí que lo que viniera lo iba a ahorrar para comprarme algo realmente divertido la próxima vez. Ese gato fue mi primera gran inversión! En el colegio vendía golosinas medio a escondidas, mi maleta estaba llena de libros y de comida, como todo negocio tuve altibajos, pero ahí mi mamá me enseñó a innovar. Fue un mini entrenamiento en persistir, manejar dinero y ahorrar.
Desde muy joven me prometí a mí misma que nunca iba a dejar de hacer algo que realmente quisiera por dinero y nunca iba a hacer algo que no quisiera por dinero. Obviamente estudié Administración de Empresas, luego hice un posgrado en Finanzas, trabajé gestionando proyectos estratégicos y presupuestos complejos y fui docente universitaria en finanzas. Gastaba en cosas que me hacían feliz como mi primer auto nuevo y empecé a invertir en bienes inmuebles.

En el 2011 me fui a Inglaterra a estudiar una Maestría en la Universidad de Manchester, y aunque estaba becada por la universidad, sin ahorros quizá sólo habría sido un sueño. Luego decidí radicarme en Buenos Aires por amor, llevaba dos años a distancia con mi novio y habíamos gastamos mucho dinero en viajes, pero como les decía ¿para qué es el dinero si no para hacer eso que realmente quieres? ¡Así que cambié de país, de trabajo y de estado civil! Fue la mejor decisión de mi vida, nos casamos y ahora tenemos dos hijas preciosas.

Pero no todo fue tan fácil como suena, dicen que se aprende por amor o por dolor, y en Buenos Aires empecé a aprender de verdad ¡y por las dos causas!

Bonos del gobierno argentino: Mis maestros

Siempre invertí, con los conocimientos técnicos y un perfil conservador la mayoría de veces me salió bien. Hasta que en 2019, la economía argentina puso a prueba mi incansable optimismo y tras algunos años invirtiendo en acciones y bonos argentinos, nuestro portafolio de inversión bajó casi un 60% en unos meses. Eran buena parte de nuestros ahorros.

Esto, unido a la pandemia, abrió la puerta a una época de mi vida protagonizada por la preocupación, el miedo y la apatía con el dinero. Me dije, ¿así que esto es lo que se siente cuando por malas decisiones o inversiones, sientes que le fallas a tu familia?

El dinero sólo es la punta del iceberg

En realidad, las consecuencias no eran tan graves, simplemente tendríamos que esperar, dejar el dinero invertido a ver si algún día se recuperaba la economía y postergar algunos planes familiares. Así que el problema real no pasaba por el dinero, pasaba por mí, por mi confusión, por darme cuenta de todos los vacíos que tenía, de lo importante de tener alguien independiente con quién hablar sobre tus decisiones financieras, de la importancia del contexto, y del impacto que tienen las emociones, el miedo y las creencias en los resultados económicos que tienes. Antes pensaba que tener la información era suficiente, que haber pasado por tres muy buenas universidades y tener tanta formación era suficiente, y ahora ese golpe de realidad me abría un camino que desconocía y que necesitaba emprender, así que busqué ayuda.

¡Y entonces, seguí estudiando! Pero esta vez fue diferente, me apasioné por el crecimiento personal y su impacto en el crecimiento económico, salí de mi zona de confort, miré de frente a mis miedos, leí muchos libros, tuve grandes maestros en el camino, me rodeé de personas para hablar de dinero, de progreso, de emociones, de creencias; no es casualidad que por esta misma época continuara con más ahínco mi camino en el yoga y me formara como terapeuta de Reiki.

El camino

Los bonos subieron, pero eso es lo de menos. Incluso si nunca hubieran subido, ya era una persona distinta. Aprendí a ser feliz y fluir, sin quedar atrapada entre el futuro y el pasado. Y casualmente cuanto más feliz estaba, más tenía por qué estar agradecida. Aprendí a confiar, a aceptar y a disfrutar aún más el camino. Se que esto recién empieza.

Durante este camino empecé a mirar los problemas de dinero desde otro lugar y comprendí que tenía mucho para aportar a quienes de alguna forma atravesaban dificultades con el dinero. Especialmente a aquellas personas que todavía no sienten —como yo sentí siempre— que las cosas pueden ser diferentes: que el dinero puede dejar de ser un obstáculo y convertirse en una herramienta para alcanzar sus metas. Eso es justamente lo que hoy quiero compartir contigo.

Seguir mi propósito

Lo que realmente es importante en nuestras vidas puede pasar desapercibido para el resto, pero no para nosotros, siempre está ahí, susurrando, esperando un silencio en el ruido de la vida para salir. Y buena parte de ese ruido viene por los problemas de dinero. Por eso cuando solucionas tus problemas de dinero te queda energía y tiempo para ir por lo realmente importante.

En mi caso lo realmente importante ha sido estudiar mi maestría en Inglaterra; ser madre y poder dedicarles mucho tiempo a mis hijas; tener la casa que quiero, visitar mi país tan seguido como lo desee, tener ingresos que no dependan de mi tiempo y un plan confiable para mi retiro. Y ahora, lo realmente importante para mí es dedicarme a lo que me apasiona: a hablar de dinero y a compartir todo lo que he aprendido en estos últimos años, pero también mi formación en finanzas y toda mi experiencia planeando y gestionando proyectos.

Creo que organizar tus finanzas y sanar tu relación con el dinero no puede esperar: en la vida hay cosas demasiado importantes como para vivir preocupados por el dinero.

Si deseas darle espacio a lo que realmente importa, ordenar tus finanzas puede ser el primer paso.

Cuando te conoces de verdad, cuando identificas lo que realmente quieres y cuentas con un plan claro y las herramientas correctas para lograrlo, todo cambia y se vuelve mucho más sencillo. Si sientes que es tu momento de emprender este camino escríbeme y agenda una primera conversación conmigo. Estaré encantada de acompañarte a hacer realidad esa meta personal o financiera que siempre has querido.